Mundos infinitos

Steve Ribeneur

Mundos Infinitos

Hay muchas formas de volar, así como también hay muchas formas de vivir y soñar, claro ¿Cómo no?, esta vida parece ser tan simple y a la misma vez tan bella, ¿Cómo es que nadie se da cuenta?, me equivoco, es verdad, mmmm…bueno, solo algunos se dan cuenta; pero si fuera así, porque no la aprovechan?, tanto para llegar a imaginar que existen otros mundos iguales a los nuestros como tan diferentes y espectaculares.

Esta es mi vida, y me gustaría hacer tantas cosas como yo pudiera, pero…, no creo poder hacerlas, este mundo está tan asediado por el afán de ocultarnos la verdad y quitarnos nuestra mismísima libertad, que ha pasado en este mundo? Yo tengo la culpa de haber nacido aquí, me parece algo ilógico pero siento eso…, no hay nada más reconfortante que ver el cielo y estar recostado en esta enorme piedra, tumbado en la explanada y maravillado al solo pensar en otras cosas, está tan tranquilo aquí.

“Marcos? … Estás bien?, dime algo respira amigo no te mueras “ alguien me decía casi gritándome cerca a mis oídos, parecía desesperado. Me zarandeaba el cuerpo el interrumpidor de mi tan calmada alma. Oye que te pasa, idiota? le respondí enfáticamente, me importaba un comino si se vaya a molestar, pero es que me interrumpió tan de repente y jaloneó mi polo que había traído recién de comprar.

“Pero pibe, no tenes porqué responder así, a mi no me pasa nada, a vos si, te estabas muriendo y yo te salvé, agradéceme” me respondió este chico que vestía con camisera verde y un jean negro con acento argentino. “Qué te voy a agradecer, estaba recostado solamente” le puntualicé; el chico me miró extrañado y quedó mirándome un poco desconcertado. Levanté la mirada, luego de estar arreglándome el polo rojo que llevaba, y noté que se había quedado observándome por un buen rato, parecía hipnotizado, en mi interior me decía ¿Qué le pasa a este chico, lleva varios segundos y no quita su mirada en mí?, me pareció extraño que solamente miraba mis ojos, su cara se torció en una sonrisa que me daban ganas de sacar una carcajada, aunque traté de aguantarme, me empecé a reír, el chico dejó de mirarme y se partió en risa, éramos dos chicos que nos habíamos encontrado repentinamente, ¿Este chico buscó algo, quién era?, porque su fascinación por mirarme? Este pata es medio raro dije a duras penas para que me escuche.

Yo permanecía sentado, él estaba como si ya me hubiera conocido desde hace mucho tiempo, y se sentó junto a mí, mientras en mi cabeza rondaban esas ideas de por qué me miraba, él me encontró en un determinado momento agradable, y empezó hablando.

“Che, sabes, lamento mucho haberte incomodado, en realidad parecías muerto, tirado en esta enorme piedra (señala la piedra)”. Quería aceptar las disculpas, pero mis palabras se entreveraron y preferí callar.

“Bueno, es que no te conozco nada, pero mira que te conozco tanto” siguió hablando el chico; “Cómo? Si yo a ti nunca te he visto nunca, encima recuerdo que me dijiste Marcos, y claro, ese es mi nombre, pero… ¿Cómo lo sabías? Eres familiar mío, un espía, policía encubierto? dime pues”, quería seguir insistiendo con más nombres, pero no recordaba otros.

“Creo que tampoco sabes nada de mí, y bueno a lo que va tu pregunta, eres Marcos verdad? , ya lo sospechaba, tienes la cara de un Marcos” respondió el chico argentino.

“Me estás intrigando mucho, Maldición, respóndeme directamente, Quién eres tú? Y Como se supone que es la cara de un Marcos?” ya empezaba a molestarme que de la nada sacara tantas cosas este chico.

El desgraciado se estaba riendo mientras que yo impaciente muriéndome por una respuesta, “Me vas a decir o no?”, “Mira vos, es que aún eres un pequeño saltamontes, en tu polo no es que dice Marcos con letras grandes y de color blanco?”.

Miré mi polo, no había nada, ninguna palabra que diga Marcos, ninguna parte en donde esté escrita mi bello nombre, ni si quiera su querido color blanco que tanto hablaba; “¿Sos boludo o qué? “ insistió en tono de burla, “Acaso no lo ves? Aquí está” me señala con el dedo el lugar donde está supuestamente mi nombre y de ahí me tapa los ojos con sus largas manos imposibilitándome ver.

“QUE ESTÁS HACIENDO!! SUELTAME!!” me zafé de sus brazos y procuré jurar lo que vi, era totalmente diferente, mi contorno había cambiado de diferente forma, “ POR AQUÍ, MARCOS” desde lo lejos escucho su inusual voz, me acerco un poco asustado, “Qué es todo esto” llegué a corriendo hasta su costado, él había parado a observar el nuevo universo que se había planteado, empezaba una caminata que me gustó mucho en sí: “Marcos, este mundo, es mi mundo, yo lo cree, te traje aquí porque vi en ti algo especial, sabes?”.

“A que te refieres con algo especial?” respondí. “Bueno verás, no creí que nadie sea digno de ver este lugar, este mundo en el cual te trasladé del soberano mundo normal que vivimos, al mío, aquí no tendrás de que temer ni correr” aceleró un poco la caminata hasta detenerse en un lugar que parece tenerlo ya predeterminado anteriormente. “Miedo a que?” tenía en mente un sinfín de preguntas, todo estaba dándome vueltas, no comprendía NADA.

“Ajam, miedo, terror, mentiras, odios, cólera, ira, malicia, codicia; te hacen conocidos verdad? Ese es nuestro mundo, quieras o no creerlo, es difícil encontrar a quienes no lo sean, son verdaderamente inubicables, en especial, nunca encontré a alguien como yo” dijo el argentino.

“Alguien como tú?, como es alguien como tú?, no te entiendo muy bien” no tenía ganas de seguir, me sentía mareado, pero a la par quería saber más, ansiedad de explicaciones.

“Así es, vos tenes algo que yo nunca he podido encontrar, la mente si la acostumbras es maliciosa sabes?, en fin, mucha gente es engañosa, no puedes confiar en ella, es convenida la gente, solo le importa su propia existencia, vos sos un chiquillo aún” a su costado, se movía algo repentinamente, me asomé a ver y éste salto a mi lado, era un pequeño dragoncito, éste olfateo a Marcos y se metió por su pantalón.

“Hey, me haces cosquillas, que lindo reptil, es tuyo?” le pregunto a mi amigo.

“Veo que ya conociste a Kafur, mi fiel compañerito, este es mi mundo, si gustas te puedo crear lo que quieras y te lo doy, no necesito de un mundo de puras cosas voladoras, tecnologías, monstruos, la felicidad la encuentras en la simpleza, sin tener lujos ni en creerse, no es necesario tener plata para ser feliz, pero sí humilde y sincero”, Kafur se sienta en la mano de mi amigo la cual estaba extendida desde hace un par de segundos.

“Marcos, ves esto?”, me acerco donde el chico, había un charco de agua cristalina, lograba ver mi reflejo y a la vez otro mundo que estaba dentro. “En este mundo, hay muchísimos mundos, las cuales ignoramos completamente, ponte a pensar en el mundo de las hormigas, ellas trabajan día y noche para conseguir comida, son realmente organizadas, si fuéramos como yo, que bueno sería” se vio entre sellada su confianza.

“Otro es el mundo de nuestro otro yo, ves el agua?, aquí está tu otro yo, la puedes ver normalmente pero está semi pegado a ti, a veces suele salirse, pero no lo ves porque no consigues ver tu reflejo sin un espejo o de agua cristalizada, me la pasaría todo el tiempo diciéndote un montón de mundos, las cuales quedarías alienado y claro, totalmente alucinado por tal cantidad”

 

“Kafur es mi versátil compañero, hemos pasado tantas cosas aquí, que ya ni recuerdo lo primero que hicimos al crear mi mundo, jajá” reía mientras acariciaba a su compañero, acababa de entender lo que tanto me decía, toqué un poco de agua con la punta de mi dedo, y me eché en mi cara, “Tengo que ser realista!” si este mundo está así, es por mi culpa, me quedo recostado y pensando pero no hago nada para hacer en contra” recapacité de forma inmediata.

“Vaya, Vaya, no esperaba menos de ti” asintió el chico. “Kafur anda con él y llévalo a su mundo, ya no tiene nada que hacer en el mío, mi trabajo está hecho”, Kafur obedeció al chico y se apuraba para llevarme.

“NO, Espera”, metí totalmente mi cabeza bajo el agua y encontré un mundo igual al mío, me veía a mí mismo, como estaba atravesando el agua, ERA MI OTRO YO!!, Wow…!!, Pero espera, NO SE MOVIAN !!, veía al otro Kazur y a mí mismo, también al chico y todo el mundo alrededor del mismo color que su mundo “ me precipité en salir y ¿Este chico nunca me dijo como se llamaba?, me acerqué a él por unos momentos, me quedé observándolo a los ojos, con una mirada tan penetrante y sulfurante, repentinamente el chico se tumbó sobre mí, pensé que iba a quedar desmayado o golpeado por tremendo peso.

Inesperadamente me encontraba de nuevo en la piedra, esta vez estaba parado sobre el pasto, no parecía concordar nada, KAFUR? KAFUUUUUR? Argentino? Argentino, comencé a gritar terriblemente asustado, me sentía en ese momento notablemente solo, algo que nunca había experimentado, o bueno pocas veces, pero no tanto como ahora. Fue en aquel momento que un torrental de aire, se me presenta en todo mi cuerpo y un torbellino de hojas comenzaba a dibujar mientras volaban, la silueta de un chico. Era el chico argentino, Como era que se llamaba? Escuché una sencilla voz que venía de mi cercanía, era la misma voz del chico “No temas, soy Marcos”; “Quién eres?, tu eres yo? Yo soy tu?, no entiendo nada, no me dejes solo por favor” le imploré a aquella voz que parecía ser más un susurro. “Eres Marcos, eres yo” fueron sus últimas palabras y nunca más lo volví a ver.

Recordé todo desde el inicio en unos instantes, revisé mi polo, decía “Marcos soy yo” en letras grandes y de color blanco como recuerdo que me había dicho, la piedra en que estaba recostado indudablemente sentía que en ese lugar era donde cayó encima de mí y el agua es aquel árbol que refleja la vida como ser viviente, imaginándome como habrá sido el mundo de aquel árbol de unos 120 años? Qué cosas habrá visto !,en realidad, me sentí tan agradable con el chico, todo era espectacular, lo sentía como un hermano, un amigo confiable, alguien en que puedes verter tus propios secretos sin temor que te traicione, un compañero inigualable que solo busca tu bien y encontrarte contigo cada vez mejor.

Rompí en llanto, tanto tiempo desperdicié en solo imaginar y pensar cosas, criticar y no hacer nada; me sentía amo del universo, en cambio yo solo soy amo de mi mundo, y tengo que hacer mejor también este mundo y no solo el mío, el cual todos poseemos.

Nota: Esta obra va dedicado a mi querido amigo Marcos, lamentablemente ya no está con nosotros, dejó este mundo, para irse a otro, que me ha dejado con ganas de reírme con él, un buen amigo y trataba siempre de ayudar a la gente, tiempos en que jugábamos videojuegos y a la vez me aconsejaba en muchos temas que a mi corta edad me hace mucha falta, te extraño bastante, espero que algún día podamos conectar nuestros mundos y comprender a las demás personas, y los demás Mundos que nos rodean. Que en paz descanses Marcos.

<<Steve Ribeneur>>

“Aunque creas que has estado solo, nunca lo has estado, siempre hay alguien que está cuidándote y guiándote, esperando a que lo encuentres”

“Crea un mundo mejor, para este mundo”

Bookmark : permalink.

Los comentarios están cerrados.